Le pregunté a una señora que estaba entregando alimentó ¿Por que dona? ¿No le afecta a su familia hacerlo? Y su respuesta: Señor no me sobra y es lo que íbamos a cenar, pero esa pobre gente ahora lo necesita más que nosotros. Cierto tenemos muy poco pero ellos lo perdieron todo. Esa respuesta hizo que mi corazón latiera más rápido.
Ante la angustia de vivir al día sale el corazón de los ciudadanos, oraciones conforme creencias, apoyos, solidaridad. Estas pruebas de la naturaleza nos unen mucho y creo debiéramos tomar de ejemplo que podemos conseguir objetivos más igualitarios.
Gente que sufre por la falta de atención con calidad en servicios públicos se desborda con el afán de contribuir con los más afectados.
¿Que me dejo este día? La enorme lección que si fuera político tendría un enorme compromiso con la ciudadanía, este pueblo tan noble y tan golpeado que cuando es necesario se quitan el pan de la boca para alimentar al que lo necesita.
¿Hasta cuándo sector político veremos sistemas correctos que beneficien a todos los sectores? ¿Hasta cuándo México?
Una vez más la ciudadanía pasa la prueba de estar presente cuando el país más lo necesita. ¿Sector político si lo vez verdad?
Elaboro: Pablo Ortiz Padilla